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Soy Jacinto.
Durante 25 años trabajé en departamentos de riesgos de 5 bancos.
Participé en más de 3.500 comités de crédito.
Analicé miles de operaciones empresariales, inmobiliarias y corporativas.
Algunas se aprobaron.
Muchas se denegaron.
Ese era el trabajo.
Hoy escribo desde fuera del banco, pero con el mismo punto de partida:
una operación no se aprueba porque el cliente la entienda; se aprueba porque alguien dentro del banco puede defenderla.
Esa diferencia explica muchas denegaciones.
Un empresario explica su proyecto desde la oportunidad.
Un comprador de empresas, desde la lógica de la adquisición.
Un CEO, desde el crecimiento.
Un banco lo analiza desde otra perspectiva: riesgo, repago, estructura, garantías, precedentes, concentración, política interna y coste de equivocarse.
No siempre se deniega una operación porque sea mala.
A veces se desestima porque llega mal planteada, mal estructurada o mal defendida.
Ese es el enfoque de Prestar y Pedir Prestado: explicar cómo se forma el criterio bancario antes, durante y después de una solicitud de financiación.
Aquí no escribo sobre financiación desde la teoría.
Ni desde la intermediación.
Ni desde la necesidad de colocar deuda.
Escribo desde la experiencia de haber estado al otro lado de la mesa: donde las operaciones se analizan, se cuestionan, se comparan y finalmente se aprueban o se deniegan.
Prestar y Pedir Prestado está escrito para inversores, empresarios, CEOs y compradores de empresas que necesitan financiación bancaria y quieren entender cómo se evalúa una operación cuando llega a riesgos.
No para sustituir su criterio.
Sino para contrastarlo con el del comité.
Cada semana escribo sobre cuestiones como estas:
– Por qué una operación viable para el empresario puede no ser financiable para un banco.
– Qué mira riesgos cuando analiza crecimiento, adquisiciones, circulante, capex o un proyecto de real estate.
– Por qué la relación histórica con un banco no sustituye a una estructura defendible.
– Qué errores deterioran una operación antes incluso de que llegue a comité.
– Cómo se diferencia una explicación comercial de una propuesta de financiación aprobable.
– Por qué dos operaciones parecidas pueden recibir respuestas opuestas.
– Por qué hablar con el nivel equivocado del banco puede hacerte perder meses.
– Qué señales indican que el banco está evitando decirte que no.
La financiación bancaria no depende solo de que una empresa sea buena, rentable o tenga una oportunidad clara.
Depende de cómo se presenta el riesgo para que te lo compren.
De cómo se estructura el repago.
De cómo se justifican las hipótesis.
De qué garantías existen.
De qué histórico tienes con los bancos
De quién defiende la operación internamente.
Y de si esa persona tiene peso interno y argumentos suficientes para hacerlo.
Por eso, la pregunta relevante no es solo:
“¿Cuánto dinero necesito?”
La pregunta anterior es:
“¿Puede un banco aprobar esta operación tal y como está planteada?”
Esa es la pregunta que intento responder aquí.
Antes de que hayas perdido meses.
Antes de que hayas hablado con quien no decide.
Antes de que hayas aceptado condiciones que no necesitabas aceptar.
Antes de que una operación financiable deje de parecerlo.
Suscribirse es gratis.
Aprenderlo después de una denegación suele salir más caro.

